lunes, 11 de marzo de 2013

No nos olvidaremos.




"Asegúrese de que las infidelidades
 no se sepan"
Domingo. Esta historia comienza un domingo y termina un viernes. Vanessa y Luis están muy enamorados. Ambos se conocen desde que tenían 15 años y si hay algo que se puede decir es que su amor sólo ha ido incrementando con el paso de los años. Antes de que fuesen pareja eran mejores amigos, pero cuando empezaron a salir se prometieron que esta relación amorosa no afectaría para nada su amistad.Dado todo eso, son una pareja muy funcional. Quedaron en acuerdo hablar siempre con sinceridad y jamás negar la libertad del otro. Nuestra relación no necesita de mucho, no necesitamos hacer esfuerzos ya que todo sale naturalmente. Cuando es momento de reír la pasamos increíblemente y disfrutamos mucho del momento, cuando se trata de hablar ambos nos comportamos con mucha madurez y aclaramos todos los puntos. «Están hechos el uno para el otro » es lo que siempre dicen los que nos conocen. Cuando se trata de intimidad nos entregamos el uno al otro,es como si nuestros cuerpos estuvieran hechos a la medida del otro, encajamos perfectamente.—Sabes que desde que comenzamos a ser novios no he visto a otro hombre, ¿verdad? —Lo sé,pero a qué viene todo esto. ¿Estás enamorada de otro hombre? Preguntó Luis con curiosidad notable. —Es una atracción por un hombre, no es más que eso. Es un chico nuevo que entró al trabajo, Sebastián y pues me ha hecho una propuesta. Quiere que nos veamos en su casa el viernes. El se va a Brasil la próxima semana así que no hay problema. Es tanto su deseo hacía mi que me dan ganas ya sabes ¿no? Pero no sabía si decírtelo o quedarme callada pero como prometimos ser sinceros me animé.  Luis se quedó callado y pensativo por un buen rato. Sacó de su bolsillo una cajetilla de cigarros y prendió un cigarrillo. —No,vale. Gracias por decírmelo es que simplemente no me esperaba que dijeras eso. Pero ¿sabes qué? Acepto la propuesta, vamos, ve a pasarla bien con ese chavo, yo estaré bien, tú sólo encárgate de disfrutar el momento y regresar a casa con una buena experiencia ¿vale? Luis estuvo callado lo que restaba del día hasta que mientras cocinaban juntos para la cena explotó en gritos —Vanessa no puedo. Me da miedo tan sólo de imaginarte con él,no podré evitar pensar en ti y en esas imágenes. Lo siento, soy muy débil. — No te preocupes Luis,puedes estar seguro que no iré. Todo sea por ti.Lunes. —Vanessa, he cambiado de opinión, que sí deberías quedar con el hombre ese. —No, cómo crees, prometí que no iría y no quiero hacerte daño. No,no iré. —Pero te digo que vayas, no quiero que pierdas una experiencia sólo por mí, he actuado bruscamente y lo he pensado ya bien y pienso que si estaría bien que lo fueras a ver.Dijimos que no amarraríamos la libertad del otro. Y recuerda que dijimos que preferiríamos remordimientos que lamentarnos. Vanessa habló con Sebastián y le dijo que Luis había aceptado que pasara algo entre ellos dos. Ambos se pusieron felices al saber que podían compartir un momento juntos.Martes. Luis se despertó a media noche,no podía dormir. —¿Qué pasa? le susurro Vanessa. —No puedo. No puedo evitar tener celos,no quiero que vayas. Siento mucho que lo reproches pero esto no me hace sentir bien.Miércoles. —Hola Sebastián, hay un problema, lo del viernes no podrá ser y creo que no pasará nada entre nosotros, Luis ha rechazado la propuesta. —¿Por qué? —No preguntes nada. No puedo.—Pero no puede ser posible,llevo esperando tanto esto.Es como si tuviera una cita con el recuerdo más bello de toda mi vida. —No insistas, no puedo ir el viernes. —Entonces quedemos el jueves. Le propuso Sebastián.Jueves. Vanessa se arregla y silenciosamente sale de casa, despidiéndose intranquilamente de Luis. Queda de verse en el parque con Sebastián y de ahí se van a un hotel. Pasan la tarde juntos y sebastián le hace una propuesta a Vanessa. —Vivamos juntos. —¿Qué? Estás loco, si tu te vas en unos días a Brasil y no regresarás. —Es que he decidido quedarme aquí, por ti. Estoy enamorado de ti. —¿Cómo crees? Sabes que tengo una pareja a la cual amo con todo mi cuerpo y mi ser. —Si lo amases tanto como dices no estarías aquí conmigo. —No,no lo entiendes. Te equivocas, dijimos que esto sólo sería la primera y la última vez. Nunca te di esperanzas de tener algo más conmigo. Me gustas, pero nada más. No sabía que estabas enamorado de mí sino nunca habría venido. No puedo seguir más aquí. Me voy.Luis:—Ya lo he pensado bien y quiero que hablemos,quiero decirte que sí deberías pasar la noche con ese hombre. Me tiene obsesionado todo esto,llevo pensándolo todo el día. Le dijo a Vanessa. —No,no,no. Dejemos ese tema ya ¿vale? —Es que no te lo he contado todo. Y es que si yo tuviera una cita mañana preferiría que estuvieras allí con el y no aquí sola en la casa. Sí...es una becaria,acaba sus prácticas en dos semanas y se va de la ciudad. Así viviremos lo mismo juntos.Viernes. Se perfuman y ambos salen de casa juntos,pero se separan en el camino cada uno hacia una ruta diferente. Vanessa camina hacía un café, se sienta y pide una taza de té. Pasa un buen rato ahí. Luis camina y llega a un café, se sienta en la terraza y pide una copa de vino. Los minutos eran largos tanto para él como para ella. Cuantas imágenes les pasaban por la cabeza. Están en el mismo sitio, de espaldas,pegados el uno con el otro,una pared de cristal los separa y aún no se dan cuenta. Pide la cuenta Vanessa y sale silenciosamente del café, llega a casa temprano y empaca todas sus cosas. Jamás se vuelven a ver ni a saber el uno del otro. Si tan sólo supieran que están a una llamada de sinceridad para volver a estar juntos.





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